Algunas cuestiones sobre los juegos de #feminism…

Con motivo de las NetCon2017 organicé una charla sobre rol y feminismos con un plantel de roleras inmejorable, y no tenía ni idea de lo peligroso que iba a ser poner ese pie en el camino. Peligroso, maravilloso, liberador y divertidísimo…

 

 

En aquel momento ya sabía de la existencia de los mini larps de #Feminism a nano game Anthology por Mirella Machancoses de la mirada de la gorgona, pero después de estar trabajando en la charla con ella unas semanas me dí cuenta de que los necesitaba. Me los compré y los empecé a trabajar (por cierto están a punto de salir en español)… Por exigencias vitales tenía que convertirlos todos al español, y al rol online. Esta última premisa me hizo escoger unos y no otros.

Si quieres quedarte con una conclusión antes de leerlo todo (es un post largo y vendrán más) te diré que como experiencia feminista y rolera de apertura a una realidad diferente recomendaría mucho que se jugaran de la manera que lo hizo “la mirada de la gorgona” en un espacio íntimo y reservado para esta actividad, que se alargue durante varios días (un fin de semana es ideal) en el que se pueda crear comunidad entre las jugadoras y se vaya subiendo el nivel de intensidad de manera gradual a lo largo del tiempo. Pero lo mejor no siempre es posible, y hay mucho bueno que puede extraerse de la manera dosificada, online y con extraños que he probado yo.

Mencionando lo Inmencionable
Un juego divertido sobre genitales femeninos.

Me decidí empezar por “Mencionando lo inmencionable” para empezar con algo ligero, además el hecho de que el juego venga con un diploma de Vagina Honorífica me parecía una manera simpática de crear un sentimiento de unión o pertenencia. ¡Yo hice los diplomas y los mandé!

Foto
Diploma de participación, escrito a mano con pluma a tres tintas.

Este juego lo probé dos veces con dos grupos de gente diferente y sólo en uno de los casos una de las jugadoras era una mujer. Sin entrar en un análisis muy exahustivo de cómo se desarollaron las situaciones propuestas, tengo que decir que en el grupo compuesto únicamente por hombres (sin contarme a mí) me sentí mucho más cohibida (también eran participantes con los que tenía menos relación personal). En ninguno de los casos conseguí quitarme la sensación de “experimento” mientras jugaba, aunque ambos los recuerdo como muy divertidos. Días después, las bromas sobre películas con vaginas seguían siendo recurrentes. Y aunque no he sentido que mi relación con mi propia vagina, mis fluídos corporales y/o mi feminidad haya cambiado después de esto (era ya bastante buena) sí que he tenido algún feedback muy positivo de los jugadores  al respecto, y creo que es un juego que puede aportar mucho a la desmitificación de la regla y a la normalización de la biología femenina.

 

Deliberada negligencia
Un juego sobre relaciones asimétricas.

El segundo juego que probé, tres veces esta vez, fue Negligencia Deliberada. Me parece fascinante la manera de opresión que se ejerce con los amigos y las amigas en el juego, la forma en la que ella sólo puede hablar de sus relaciones y el resto de su vida le es negado y él no puede hacerlo aunque quisiera. El manejo de los tiempos y los monólogos son una herramienta brutal. Este juego me atravesó cuando lo leí y me ha parecido pura dinamita cada vez que lo he jugado. He visto a los jugadores que llevaban el papel de “Él” pasarlo realmente mal por lo que tenían que hacer y los he visto revolverse y enrocarse en algunos clichés clasistas o racistas para justificar ese comportamiento. Y he visto a las y los que hacían de “Ella” renegar desde el primer minuto de lo que les dice el amor, intentar no sentir bajo ningún concepto lo que el guión les propone. Nadie quiere contarse este tipo de historias, aunque son jodidamente frecuentes. Si queréis darle una lectura aún más profunda a este juego obligadlos a ellos ser un “hombre de bien” y a ellas a ser “una enamorada” (esto lo he hecho siempre porque si no el juego no funciona, con grandes suspiros de agobio por parte de les afectades) enfrentadles con esos serpenteos del pensamiento. Si yo fuera ministra de Educación este juego se haría y se comentaría en todos los institutos de mi país.

pintalabios
Un juego sobre autoimagen y corporeidad.

Después jugamos Pintalabios un juego más sutil pero terriblemente despierto. Nos llevó a una reflexión muy interesante sobre el maquillaje y la autoimagen. La manera de percibirte que tienen los demás y tú misma cuando dedicas tiempo a poner potingues de colores en tu cara. Por suerte o por desgracia, lo jugué con dos hombres heterosexuales que por mi impresión no se habían visto confrontados con ese tipo de disyuntivas personalmente. Pedí no llevar el personaje del hombre leguleyo machirulo y llevé el de la mujer anti maquillaje. Me encontré con un jugador al que realmente le ardían las tripas teniendo que defender a ese tipejo y que no fué todo lo mordaz que podría haber sido. Si volviera a jugarlo insistiría en la necesidad del machirulo de atacar a lo físico de la protagonista. Por lo demás la partida muestra muy bien sus premisas, y creo que es un buen punto de partida para que un grupo de mujeres trabajen en su imagen y autoestima. Por mi parte, me afirmé en mi pasión contradictoria por el maquillaje, como un bello escudo, una manera de expresión, un juego sobre tu cara y a la vez como una obligación de agradar un espejismo que daña cuando se quita, y una imposición más a vivir hacia afuera. Me gustaría mucho jugarlo con alguna hermana de morros rojos.

Esto por ahora. Del resto de los juegos hablaremos en otra ocasión. Queda decir que esta colección me ha hecho mucho bien personalmente, y me ha animado a escribir mi propio juego feminista, que espero poder probar también un día.

 

Rol y Sororidad hermanas.