El manicomio y las Netcon, las Netcon y el manicomio

Con la preparación de la que sería mi primera (y única hasta la fecha) partida emitida como narradora, conocí el año pasado una gente inmensa a la que le tengo prometido un cacho de pan, de corazón y de camisa. Después, y como polillas a la luz de las NetCon nos (re)encontramos muchas pasando un miedo cósmico. Desde entonces a aquí muchas cosas… Una comunidad por G+, unas TDN, nueva gente hermosa, un chat hirviente, muchos juegos nuevos, gags, charlas canciones…

Desde entonces a aquí muchas cosas… Una comunidad por G+, unas TDN, nueva gente hermosa, un chat hirviente, muchos juegos nuevos, gags, charlas canciones…

Lo que de nosotras se adivina en público es poco, porque la mayoría de las cosas que hacemos y decimos no tiene mucho sentido. Pero sí que lo tiene, quizás de otra manera…

Me encuentro frecuentemente respondiendo la pregunta de Qué es lo que más te gusta de las NetCon con la boca llena de Manicomio Rolero. Pero creo que durante unos minutos voy a darle la vuelta a este equilibrio, y a pensar las cosas que tanto me llenan del manicomio desde la posibilidad que me brindaron las NetCon 2017.

Mañana tenemos, por ejemplo, una reunión para comentar la lectura del señor de los anillos, que estamos releyendo muchos de nosotros por el gusto de Tolkien. Desde que mi padre me lo leyó para dormir no había compartido mi libro favorito con nadie con tanta ternura. Y es medio extraño, porque todo el mundo lo conoce en el mundillo, y está la Asociación Tolkien y todo eso… Pero la mezcla de fascinación lingüística y literaria, con las posibilidades aventuriles y la imaginación que me despierta de una manera infantil y salvaje, rodeada de entrega, pasión, juego y mucha tontería… No sé cómo nos saldrá la reunión de mañana, pero está siendo super fresco y entretenido leer estos capítulos e imaginarnos, como hobbits sin saber la que se nos viene encima pero acompañándonos unos a otros, cenando y recenando y perdiéndonos en el bosque viejo. Volver a leer a Tolkien emocionada y divertida, sonreirme con cosas de hobbits en los autobuses y encontrarme con sutilezas que había pasado en las más de cuatro anteriores lecturas por alto es super molón.

el clun
Este cartel tiene muchas cosas mal. Es el Clun de Lentura y va a ser el día 14. Pero nosotros somos asín y no vamos a cambiarlo.

Además estoy siguiendo los hilos de Daurmith (que lo lee y lo traduce en twitter y da pistas super chulérrimas) como por ejemplo que cuando entran en ese claro del bosque viejo rodeado de árboles con cicutas marchitas, perejil silvestre, ortigas, cardos y adelfillas. Eso de maleza reseca que se deshacía en ceniza blanca es la adelfilla, y mola mucho porque en inglés adelfilla es fireweed.

Otra cosa que hace del manicomio una mina y un oasis es que siempre hay alguien que quiere y puede jugar. Nosotras tenemos nuestras partidas y nuestros calendarios, sí. Además como nos va la marcha hemos empezado un par de crónicas y no cerramos un puto one-shot a la primera. Pero es que, si alguien dice “Velahke te nesesito. Tenemo que inventarno drama” le salen siempre uno dos o tres al rescate.

UnderstatedShorttermIndigowingedparrot-size_restricted
Vamos a jugar Casas de Sangre y no puedo esperarrrrr.

Yo no pensé que esto fuera a ser posible, quicir, encontrar gente que te entiende, te quiere y tiene tiempo así pa tí, a estas edades, y con estos pelos.

Yo no pensé que esto fuera a ser posible, quicir, encontrar gente que te entiende, te quiere y tiene tiempo así pa tí, a estas edades y con estos pelos.

 

En fin. Gracias NetCon, de no haber hecho tanta piña y haber sacado tanto positivo de la comunidad rolera el año pasado hoy no estaría aquí, y estuviera donde estuviese me estaría sintiendo mucho peor. Ojalá sean para tí estas jornadas en algún punto igual de fantásticas y fructíferas como lo fueron para mí las pasadas. Ojalá se expanda el amor por el rol y las conversaciones compartidas, el respeto y el buen rollo y duren esos días en los que parece que se para el tiempo. Ojalá os llegue algo del cariño que estas jornadas me despiertan y de la pasión que me alimenta el manicomio.

Besicos miles,

Iris.